Como suelo tener migrañas, me gusta llevar alguna pastilla en el bolso. También suelo guardar alguna tirita o un parche para las rozaduras que puede causar el calzado y, cuando paso el día fuera de casa, necesito llevar conmigo la medicación para la diabetes.
Por eso decidí confeccionar este pequeño botiquín para el bolso siguiendo un vídeo de Mari Carmen, de CosoQueTeCoso. Me pareció una idea sencilla y muy práctica para tenerlo todo recogido y poder encontrarlo fácilmente cuando lo necesito.

Los materiales que utilicé
Para la parte exterior escogí una tela de algodón estampada y la decoré con un ribete que encontré en una tienda. En el interior utilicé tela de algodón rosa para el forro y añadí un poco de guata para darle cuerpo.
Los compartimentos interiores están hechos con tul rosa. Al ser una tela tan fina y calada, apenas se aprecia en las fotografías, pero permite guardar las cosas separadas y ver lo que hay dentro.
Para cerrarlo coloqué una tira decorada con un broche de presión tipo snap.

Un proyecto sencillo y útil
Fue un proyecto bastante fácil de confeccionar. Lo que más me costó fue trabajar con el tul, precisamente porque es tan fino que apenas se ve mientras se está cosiendo.
Lo hice hace cuatro años y todavía lo llevo en el bolso. Se ha conservado muy bien y continúa siendo igual de útil que el primer día. Gracias a este pequeño botiquín puedo llevar mi medicación y algunos productos básicos de una forma cómoda, ordenada y siempre a mano.