Hace un tiempo me animé a coser estos dos acericos de tortuga siguiendo la técnica que comparte Carmen Elena en YouTube. Fue un proyecto muy divertido que hice casi por completo a mano, utilizando pequeños retales de tela que compraba para este tipo de labores.
Una para mí y otra para mi madre
Hice dos tortugas. La rosa se quedó conmigo y la de tonos beige y marrón se la regalé a mi madre, que es modista. Aunque nacieron como acericos, actualmente conservo la mía como adorno, porque para coser utilizo otro acerico más grande y sencillo.

Cómo hice los acericos de tortuga
Primero fui haciendo uno a uno los hexágonos con pequeños trozos de tela y, cuando los terminé, los uní para formar el caparazón. Después cosí a máquina las patas, la cabeza y la cola. Por último, monté todas las piezas y rellené el caparazón con floca.
La parte que más me costó fue montar las patas y la cabeza con la pieza de la parte inferior. Aun así, disfruté mucho del proceso y fue un proyecto muy divertido de hacer.


Un recuerdo hecho a mano
Estas dos tortugas acabaron siendo mucho más que simples acericos. La rosa sigue conmigo como adorno y la otra fue un regalo especial para mi madre. Cada una conserva el recuerdo de un proyecto hecho con paciencia, pequeños retales y mucho cariño.