Quería hacer un cuadro de Key y mío, pero apenas tenemos fotografías juntos. Entre las pocas que conservamos, elegí una de nuestra boda porque es en la que mejor se nos ve y porque representa un momento muy especial para los dos.
La fotografía fue tomada después de nuestra ceremonia civil. Fue una boda muy íntima, acompañados únicamente por mis hijos, unos amigos con sus hijos y el mejor amigo de Key.

Mi primer cuadro con diamantes cuadrados
Había leído buenas opiniones sobre Huacan, una tienda de AliExpress que prepara lienzos personalizados a partir de fotografías, y decidí encargar allí el diseño.
El lienzo mide 60 × 50 centímetros y fue el primer cuadro que hice con diamantes cuadrados. Pensaba que podrían resultarme más difíciles que los redondos, pero los símbolos se distinguían muy bien y la colocación fue bastante sencilla.
La verdadera dificultad fue trabajar con un lienzo tan grande sobre una mesa pequeña. Tenía que ingeniármelas para colocarlo y poder avanzar sin estropear las zonas que ya estaban terminadas.

Un proyecto hecho poco a poco
Como entonces trabajaba, fui haciendo el cuadro a ratos durante los fines de semana. Además, lo compaginaba con otra de mis grandes aficiones: jugar en el ordenador.
Por eso tardé aproximadamente cuatro o cinco meses en terminarlo. Fue un proyecto largo, pero ver cómo nuestra fotografía iba apareciendo poco a poco entre los diamantes hizo que mereciera la pena.

Un recuerdo muy especial
Cuando Key vio el cuadro terminado, le gustó muchísimo y se emocionó. Para él, aquella fotografía representa uno de los momentos más especiales de nuestra vida.
Ahora lo guardamos bien protegido dentro de una carpeta grande, esperando el momento de enmarcarlo y colocarlo en el salón.