Después de terminar mi primer bolso de Hello Kitty y seguir practicando con otros proyectos, quise hacer otro bolso con el mismo sistema, pero con un estilo diferente y pensado especialmente para mi suegra.
Ella es una mujer increíblemente fuerte, que afrontó sola aquellos difíciles meses de pandemia sin rendirse. Quería regalarle algo útil, amplio y hecho por mí con mucho cariño.
La estructura del bolso
Para confeccionarlo seguí el mismo sistema que había utilizado en mi bolso de Hello Kitty, así que ya conocía los pasos principales. Preparé por separado las distintas piezas de tela, el acolchado, los laterales y las dos caras del bolso antes de unirlo todo.
Elegí estampados en tonos marrones, beige y crema para conseguir un resultado más sereno y acorde con los gustos de mi suegra.

El bordado del bolsillo, la parte más difícil
La verdadera dificultad de este proyecto estuvo en el bolsillo delantero. El dibujo está bordado completamente a mano y me inspiré en un vídeo de Carmen Elena, en el que ella lo utilizaba para decorar una funda de tela para un cuaderno. Yo decidí adaptarlo y convertirlo en el bolsillo del bolso.
Como a mi suegra le gusta mucho el campo, me pareció que este paisaje de flores, casitas y pequeños detalles era perfecto para ella. Fue la parte que más paciencia me exigió, pero también la que hizo que el bolso quedara realmente especial y pensado para sus gustos.

El resultado final
Cuando terminé de unir todas las piezas, el resultado fue un bolso cómodo, amplio y práctico para llevar a cualquier parte. Disfruté muchísimo durante el proceso y pude comprobar todo lo que había avanzado desde que hice mi primer bolso.
Me sentí muy satisfecha con el resultado, pero lo mejor fue ver la alegría de mi suegra cuando se lo entregué. Saber que había creado algo especialmente para ella hizo que todo el trabajo mereciera la pena.
