Siempre había querido aprender crochet. Todo lo que veía hecho con los conocidos granny squares me atraía mucho, así que un día comencé a buscar tutoriales en YouTube y decidí que mi primer proyecto sería una manta.
De esta manera aprendería a hacer crochet y, además, tendría una mantita para taparnos en el sofá durante las tardes y noches de invierno mientras vemos la televisión.
Me llevó casi seis meses terminarla. Cuando ya estaba acabando de unir todos los granny squares para formar la manta, uno de los cuadrados del centro se rompió y tuve que deshacer el montaje para volver a hacerlo.
Aquello me provocó muchos días de frustración y ganas de dejarlo, pero me obligué a continuar y finalmente lo conseguí. Con esta manta no solo aprendí crochet; también descubrí una manera de manejar mejor mis frustraciones y no rendirme cuando algo se complica.
